jueves, 29 de diciembre de 2016

Traducir del alemán al español


Para finalizar el año, me parecía oportuno escribir una entrada acerca de una de las actividades a las que tantas horas semanales dedico: la traducción. Estos últimos días, entre descansos de polvorones y almendras garrapiñadas, me ha tocado estar tardes delante de la interfaz de Across y de MemoQ. Los textos no podrían ser más dispares entre sí; ya que, por un lado, tengo que traducir contratos de compraventa para el máster y, al mismo tiempo, participo en un proyecto de localización de un sitio web alemán que vende productos ecológicos. Dos géneros totalmente distintos que, aun así, comparten algunos puntos en común. Esto se debe principalmente a las peculiaridades de cada lengua, las cuales permiten sacar algunas conclusiones generales  que pueden ser de gran ayuda a la hora de traducir del alemán al español. Es por ello que me he decidido a elaborar una escueta lista con algunas cuestiones que me parecen fundamentales en esta combinación de idiomas. Por supuesto, estas son algo subjetivas, pues se basan principalmente en mi propia experiencia, y no podrán aplicarse en todos los casos, como todo en esta vida.

domingo, 27 de noviembre de 2016

Por qué Heidelberg es puro romanticismo






Berlín, Múnich, Hamburgo, Colonia, Fráncfort. Estos topónimos seguramente no resulten desconocidos para alguien que no esté demasiado familiarizado con la geografía alemana. Pero si rascamos un poco más, nos sorprenderá que mucha gente conoce también una pequeña ciudad con poco más de 150.000 habitantes. Ya sea por su emblemático castillo, por su prestigiosa universidad (la más antigua de toda Alemania) o por la “privilegiada” posición de la que disfrutó durante la Segunda Guerra Mundial, gracias a la cual salió ilesa de los bombardeos; Heidelberg ha logrado hacerse un hueco incluso en el escaso mapa mental de aquellos que apenas conocen Alemania.

Pero ¿qué es lo que tiene esta ciudad para hacer gala de semejante fama? Para el gremio de estudiantes de Traducción, la respuesta es bien clara: su facultad de Traducción e Interpretación, destino Erasmus codiciado por todos aquellos que desean perfeccionar sus conocimientos de alemán en un escenario de cuento. Porque es innegable que uno de los tesoros que alberga esta ciudad es su magnífico casco antiguo, el cual se caracteriza por sus imponentes edificios académicos,  los tortuosos callejones con viviendas que alternan postigos en diversos colores, el Puente Viejo de piedra que atraviesa el Neckar de punta a punta, las innumerables villas de fachadas exuberantes y jardines que parecen sacados de revistas de decoración…

domingo, 9 de octubre de 2016

Retiro en las montañas

Cuando los motores de los coches se callan, las voces de los viandantes se ahogan y ni siquiera es audible el traqueteo de los carros de la compra del supermercado de la esquina, no hay más alternativa que darse cuenta de lo inquietante que es el silencio casi absoluto. Por lo menos, al principio. En el pueblo suizo de Macolin, la confrontación con la ausencia de contaminación acústica alivió el tráfico intermitente de preocupaciones que colapsaban mi mente desde hacía semanas. Al bajar cada mañana las escaleras para ir a desayunar, me sorprendía que lo único que retumbaba era el crujido de los peldaños en contacto con mis pies y mi propia respiración. Había olvidado por completo que, cuando todos los sonidos ajenos se silencian, una toma mayor consciencia de sí misma.

La casa de campo había sido ampliada en distintas etapas por un psiquiatra suizo. Actualmente, es otra de tantas posesiones que este les dejó en herencia a sus tres hijas. Toda la vivienda, a excepción de la renovada cocina, conserva el encanto del mobiliario de mediados del siglo pasado. A pesar de haber sido adquiridos en varias compras diferentes, ningún mueble rompe la línea estética, y todos y cada uno de ellos son dignos de formar parte de una exposición de anticuario.