domingo, 12 de noviembre de 2017

Lecturas de noviembre

Raro es el otoño alemán en el que no hay alguna semana con lluvia sin descanso. Es entonces cuando empieza a sonar a cuento esa frase tan repetida como verdad universal: “el cielo es azul”. Pero son sin duda las temporadas así, donde el panorama que nos ofrece la ventana bien podría ser una imagen estática, las que tanto se prestan a desempolvar todas aquellas lecturas pendientes de la estantería. Hace poco me chivaron la existencia de una joya en Internet: https://www.rebuy.de/, un sitio web que les da un respiro a los bolsillos de todos aquellos compradores compulsivos de libros. Mi novio entra dentro de esta categoría de personas, así que le encargué que me pidiese algunos ejemplares que llevaba tiempo queriendo leer. Cuál fue mi sorpresa al encontrarme en su apartamento una pila descomunal de novelas, muchas más de las que le había mencionado. Como no pude resistirme a comenzar con la lectura de varios, me propuse reflexionar acerca de ellos, aunque tan solo les dedicase unas líneas; evitando así uno de los problemas que entraña devorar libros: olvidar todo con la misma rapidez.


martes, 10 de octubre de 2017

Venecia: una ciudad atrapada en el tiempo



„Ah, Venedig! Eine herrliche Stadt! Eine Stadt von unwiderstehlicher Anziehungskraft für den Gebildeten, ihrer Geschichte sowohl wie ihrer gegenwärtigen Reize wegen!“

La Venecia que Thomas Mann retrata es una ciudad bien distinta a la que nos acogió hace un mes. Aunque, bien mirado, esto podría afirmarse de todos los lugares turísticos. La atracción que esta ciudad a orillas del Mar Adriático ejerció en tantos artistas se ve mermada por las bandadas de turistas, quienes desfilan por los estrechos callejones como hormigas en procesión. Pese a la alta concurrencia –agravada por los numerosos cruceros que tienen la isla como destino–, es innegable que la ciudad tiene mucho que ofrecer. Cuando el sol comienza a descender y las nubes se tiñen del rosicler que anuncia el fin del día, muchos visitantes abandonan la ciudad y es posible imaginarse qué aspecto tenía esta antes de la masificación turística.

domingo, 10 de septiembre de 2017

Documenta y despedida de la Fridtjof-Nansen-Haus

El pasado 16 de agosto regresé a un lugar que siempre recuerdo con mucha añoranza: el Goethe-Institut de Göttingen. Fue aquí donde hace cinco años (apenas puedo creerlo) asistí a un curso intensivo de alemán durante cuatro semanas, gracias a una beca que obtuve al ganar un concurso de redacciones. El motivo de mi visita fue la fiesta de despedida que se organizaba, ya que la institución se ha visto obligada a abandonar su idílico emplazamiento en la Fridtjof-Nansen-Haus, una mansión que bien podría haber salido directamente de algún cuento de los hermanos Grimm. Pese al agrio sabor que todas las despedidas dejan tras de sí, me alegró mucho poder decirle adiós a un sitio que tanto ha llegado a significar para mí.