domingo, 23 de julio de 2017

Fin de año en Berlín

Ha pasado ya más de medio año desde que estuvimos por Berlín la última vez.  El 31 de diciembre, a falta de tres horas para que redoblasen las campanas en la Puerta del Sol, aterricé en el insulso aeropuerto de Schönefeld –qué despropósito de nombre, dicho sea de paso–. Mi viejo amigo el frío quiso hacer de las suyas, pero yo ya iba con un abrigo puesto y con otro en mano (gajes del limitado equipaje de mano y de la diferencia de precios entre el Zara alemán y el español). Mi sorpresa de bienvenida fue una Berliner Kindl medio vacía, una cerveza con nombre de libro electrónico que tampoco es para tirar cohetes… Eso sí, los cohetes llegaron después. Había olvidado que los alemanes se ponen falleros el último día del año como los que más, así que tuvimos traca hasta las tantas (bis in die Puppen, como dirían por aquí) y un agradable olor matutino a pólvora.


domingo, 11 de junio de 2017

Rutina acelerada



«Vivían en una realidad estrecha y horrenda, entre la oficina y el hogar, entre el tranvía y el restaurante, entre la boda y el entierro».
Dos ciudades, Adam Zagajewski.



El  otro día me enteré de que el poeta polaco Adam Zagajewski había obtenido el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2017. Deleitada por la casualidad de leer en la prensa el nombre de un autor al que hace poco tuve la suerte de descubrir, permanecí más tiempo de lo normal en la Mensa tan solo para leer la noticia por completo. En semanas como estas, me toca obligarme a dedicarle tiempo a actividades para las que creo estar demasiado ocupada. Son un respiro necesario en una rutina acelerada que, de lo contrario, terminaría por ahogarme. 


viernes, 26 de mayo de 2017

El alemán coloquial

Una de las metas de cualquier estudiante de un idioma extranjero es llegar a mantener conversaciones cotidianas con fluidez. Para lograr dicho propósito, los materiales didácticos solo nos muestran la mitad del camino, ya que el foco de atención suele colocarse en las reglas gramaticales y el vocabulario. No son pocos los casos en los que el estudiante es capaz de escribir una redacción intachable sobre el uso de las energías renovables y, a la hora de charlar con otros nativos sobre temas más banales, la inseguridad se apodera de su lengua y le cuesta salir del paso ―o no logra expresarse con la naturalidad que le gustaría―. La perseguida soltura se va adquiriendo tras cierto tiempo viviendo en el país donde se habla esa lengua, a base de escuchar a los nativos y de ir automatizando las expresiones que emplean en determinadas situaciones. Aun así, conocer de antemano algunos rasgos del alemán oral puede ser muy útil para facilitarnos la difícil empresa de dominar este idioma.

domingo, 16 de abril de 2017

Primavera azul: Valencia - Ibiza

Estas vacaciones de semestre las he pasado a orillas del Mediterráneo: dos semanas en mi natal Valencia, evitando el agobiante ambiente de las Fallas, y una en Ibiza, destino estrella de los amantes de la vida nocturna con acento español. He de confesar que esta isla nunca me había atraído demasiado, en gran parte porque no soy partidaria de los retiros de sol y playa donde el principal pasatiempo consiste en untarse con crema solar hasta los entresijos de los dedos del pie y en freírse la piel de manera uniforme, evitando así el temido acabado “fresa y nata” que tan extendido está en la comunidad de veraneantes guiris. Aun así, tras un semestre cargado de exámenes (he cursado un total de 9 asignaturas por desajustes del recién implantado plan de estudios de mi máster), la idea de relajarme en una isla cercana en temporada baja fue ganando en atractivo.