sábado, 27 de julio de 2013

Die kleinen Erfolge

Este sábado, a diferencia de los últimos, me he quedado en casa. Después de tantos madrugones inhumanos, ir de un lado a otro con el tren, perderme en ciudades y hacer de guiri casi 12 horas seguidas, he decidido que tocaba tener un sábado de relax.  La verdad es que, como bien me recuerda una amiga mía, si continuaba así me iba a quedar sin ciudades para visitar este verano y sin Kohle.

Esta semana ha sido algo más ajetreada que las anteriores. La mujer que solía venir a cocinar al mediodía estaba de vacaciones, así que me tocaba prepararles la comida a los cuatro niños. Soy bastante novata palurda en las artes culinarias, por lo que encargarme de alimentar cinco bocas ha sido todo un reto para mí. Hacía tiempo que quería probar a hacer una tortilla de patatas en condiciones, porque no quería plantarme en el Erasmus diciendo que era española y que no había hecho una tortilla en mi vida. Eso no tiene perdón. Cuando me enteré de que me tocaba meterme en el papel de cocinera de comedor, me dije: Esta es la mía. Básicamente me he dedicado a utilizar a los pobres niños como conejillos de indias para no intoxicarme yo a lo largo de este año sola ante los fogones. Para mi asombro y el de mi madre, la cosa no fue nada mal.

Después de encomendarme a tropecientos mil santos para que el batido de huevo y patatas no acabase espachurrado sobre la vitrocerámica al darle la vuelta… ¡Ahí estaba! Mi pequeña creación a base de Kartoffeln, Zwiebeln y Eier. La sostuve entre mis manos como a un hijo pródigo y la coloqué sobre la mesa al tiempo que gritaba a pleno pulmón: Es gibt Essen! Presa de la emoción, poco me importó que la pequeña dijese que tenía una pinta espantosa (su criterio es más bien irrelevante, teniendo en cuenta que su alimentación se basa en rebanadas de pan untadas en nutella y salchichas frías). Después de probarla, todos los renacuajos le dieron el visto bueno y vinieron los cumplidos hacia la cocina española. Así que de ahí viene el título de esta entrada. Un pequeño éxito que, sin embargo, sabe a gloria.

Mein Kartoffelbaby

Por lo demás la semana ha sido de lo más tranquila, sin mayores sobresaltos. Por las mañanas me he dedicado a disfrutar del bueno tiempo (quitando los días de lluvia que ha habido hace nada) con un libro que chorimangué de la estantería del salón. Hay un montón de títulos que tienen muy buena pinta y me he propuesto leerlos todos antes de marcharme. De momento mi primera víctima ha sido Mit Liebe gebacken, una novela que me ha sorprendido gratamente. No es nada del otro mundo, está claro, pero es de lectura fácil y me arranca más de una sonrisa. Es la perfecta compañía para intentar broncear un poco mi pálida piel cadavérica. La única pega es que incentiva mis ganas de comer dulces, porque al final de cada capítulo hay una receta de tarta. Si a eso le añadimos que en esta familia todo el mundo sabe hacer tartas y que cada semana hay un pastel esperando en la nevera: Käsekuchen, Himbeerkuchen, Erdbeerkuchen, Sahnetorte… He perdido la cuenta.

Por las tardes suele haber barbacoa en el jardín. El amor por la carne de estos teutones no deja de sorprenderme. Si no tengo cara de salchicha a estas alturas, que venga alguien y lo vea. Otra costumbre muy típica de aquí es el Stockbrot (“pan de palo”). Consiste básicamente en coger masa de levadura y enrollarla en torno a un palo. Nosotros utilizamos la masa que sobró de la pizza casera que hicimos el mismo día. Luego se pone al fuego y se espera hasta que se tueste. Se puede acompañar de (sorpresa, sorpresa): salchicha, Leberkäse (una especie de embutido de sabor suave que está deliciosamente bueno) o sencillamente con lo que pilles de la nevera.

Tarde de Stockbrot en el jardín en reformas

Me estoy dando cuenta de que esta entrada me está quedando muy de “gorda” tanto hablar de comida, pero no lo veo nada mal como cambio de temática. Reivindico el amor por esta y quien me conoce sabe que sale más a cuenta comprarme un vestido que invitarme a comer. 



Por último, os presento a mi querida bici, a la cual echaré mucho de menos cuando me marche a pesar de haberme dado algún que otro problema. Me ha acompañado en aventuras a través de maizales, bosques y las calles de Haßloch. La pobre es algo vieja y el cambio de marchas no podría ser más incómodo, pero le he acabado cogiendo cariño.  


6 comentarios:

  1. ¿Esa fue tu primera tortilla de patatas? Omg, está perfecta! Yo no hice como tú y cuando me fui de Erasmus mi primera tortilla salió horrible (yo digo que fue culpa de la sartén, que se pegaba todo allí xD).
    Un besote!

    ResponderEliminar
  2. Qué maja la bici jajaja me ha caído bien :)
    También echaré mucho de menos la mía, le sacaré una foto honorífica antes de irme.
    La tortilla monísima, seguro que estaba muy rica. Yo también he hecho solo una tortilla en mi vida (según lo he ido escribiendo he ido dándome cuenta de lo triste que es xDDDD), pero me quedó peor que la tuya, se medio-quemó por un lado.
    Y respecto a la carne, totalmente cierto, aquí he visto ya más tipos de carne que en toda mi vida!
    Sigue disfrutando! :)

    ResponderEliminar
  3. Pues la tortilla de patata no tiene mala pinta para ser de las primeras que haces ;)

    De tanto leer tu blog me están entrando ganas de ser aupair. He buscado en internet y hay varias páginas para registrarse ¿puedes recomendarme alguna?
    ¡Muchas gracias!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias :) Me alegra saber que mis entradas te animan a ser au pair. Sí que es cierto que hay varias, pero la que yo recomiendo sin duda alguna es: http://www.aupair-world.net/. Fue donde yo encontré a mi familia, igual que el resto de chicas de otros blogs que leo.

      Eliminar
    2. ¡Gracias a ti por pasarme el link y hacerme pasar tan buenos ratos leyendo tu blog! :)

      Eliminar
    3. Hola, Dafne:
      La misma chica que te escribió esto hace unos meses (por cierto, mi nombre es Andrea, pero pone anónimo porque no tengo cuenta en blogger). Me he registrado en la página web de aupair world, de hecho, llevo ya más de cinco meses registrada, y no he dado con ninguna familia con la que me quieran entrevistar por skype o algo. ¿Puedes darme algún consejo? Veo que ya queda "poco" para el verano y que todavía no he encontrado familia, así que estoy empezando a desesperarme... ¿Podrías darme el link de tu perfil en aupair world para hacerme una idea de cómo hay que rellenarlo o hacer una entrada sobre consejos para ser aupair?
      Muchas gracias, Dafne!

      Eliminar